Korobok
Bolshaya Dmitrovka, 7/5s2
Abre a las 18:00
Horario:
Abre a las 18:00
Lunes18:00-00:00
Martes18:00-00:00
Miércoles18:00-00:00
Jueves18:00-00:00
Viernes18:00-01:30
Sábado18:00-01:30
Domingo18:00-00:00
«Korobok» (Cajita) es un cocktail bar experimental del grupo White Rabbit Family de Borís Zarkov en Moscú, donde cada bebida se construye sobre ingredientes poco comunes y técnicas contemporáneas.
Velas derritiéndose, olor a incienso y palo santo, bármanes vestidos de oscuro: la atmósfera de «Korobok» se parece más a un laboratorio alquímico que a un bar urbano convencional. Los cócteles aquí son, por principio, sin decoración: nada de sombrillitas ni fruta escarchada, solo lo que hay dentro de la copa, más un toque aromático final en el borde, que se aplica justo en la mesa.
Según el equipo de nuestra guía gastronómica, aquí preparan el cóctel según el estado de ánimo: basta con describirle al barman tus emociones para que él elija la composición.
El equipo del bar colabora con agricultores, recolectores de raíces y hierbas poco comunes, y también con una pequeña empresa de perfumería, lo que permite trabajar con materia prima lo más fresca posible y componer mezclas de varios niveles que de otro modo simplemente no se podrían lograr. En el menú especial aparecen bebidas disponibles solo una semana: ron infusionado con feijoa y destilado de abeto, una variación del negroni con destilado de cerezo de racimo, aperitivo francés de genciana y vermut floral. Las decoraciones de estas bebidas de temporada se hacen a mano.
Un capítulo aparte en la historia del bar es el menú chamánico de Mark Ulrikh. El programa «Chamanismo» viaja por las tradiciones de distintos continentes: en la copa, el Supay con palo santo, el Rise con sagan-dailia. Ya no es simplemente una bebida, sino algo parecido a un ritual con su propio guion y su propia aromática.
La filosofía del lugar, en pocas palabras: el equipamiento y las técnicas contemporáneas son solo una herramienta, no un fin en sí mismas. Lo esencial es la idea que porta cada bebida concreta. Por eso en el menú no hay posiciones al azar: cada cóctel se construye alrededor de un único núcleo de sentido y se lleva hasta un resultado de sabor preciso.
Nuestros clientes incógnitos le dieron 8 sobre 10 a los cócteles, por la precisión del sabor, el trabajo con ingredientes poco convencionales y un servicio sin nada superfluo.