Chef’s Table by WRF

Smolenskaya Square, 3

Abre a las 13:00

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Horario:

Abre a las 13:00

  • Lunes13:00-00:00

  • Martes13:00-00:00

  • Miércoles13:00-00:00

  • Jueves13:00-00:00

  • Viernes13:00-00:00

  • Sábado13:00-00:00

  • Domingo13:00-00:00

Chef's Table by WRF, en la plaza Smolenskaya, 3, es un íntimo restaurante-teatro de formato de degustación, donde Vladimir Mukhin y su equipo muestran la gastronomía como una acción viva.

Chef's Table by WRF, en la plaza Smolenskaya, está pensado para solo veinte comensales. Es el primer restaurante-teatro de formato interactivo de Rusia, donde la cena se construye en torno a un menú de degustación y al trabajo del equipo en la cocina abierta. Los huéspedes ven cómo se montan los platos, escuchan los comentarios de los cocineros y siguen la lógica del servicio de un tiempo a otro.

Según el equipo de nuestra guía gastronómica, este es uno de los mejores chef's table del país y, con seguridad, uno de los mejores del mundo. Aquí importan tanto el equilibrio de sabor y texturas como la historia de cada plato.

El proyecto está vinculado al nombre de Vladimir Mukhin, y de la cocina en sala se encarga el maestro chef Vladislav Alekseev. En el repertorio fijo están los menús «Despertar», «Temporada de autor», «Vladivostok» y «Vuelta al futuro». Estos menús se construyen en torno a temas de temporada, tramas regionales y una mirada contemporánea sobre la gastronomía rusa.

Gleb Shelómanov tiene su propia línea de degustaciones, «Punto de ebullición», «Sabor de primavera» y «Nuestros cuentos». Gracias a esto, en un mismo espacio conviven varios enfoques de autor, y el lugar no se reduce a un único guion de velada. El huésped no elige simplemente una cena, sino un programa gastronómico concreto.

El formato «Herederos» reúne a los jóvenes chefs de WRF, que cada vez preparan un menú nuevo sin repeticiones. Es precisamente aquí donde el restaurante se muestra con más fuerza como una plataforma para el experimento, donde lo importante no es el archivo de éxitos, sino la velada concreta y el equipo concreto.

La intimidad sigue siendo una parte clave de la experiencia. La sala reducida permite hacer preguntas durante la cena, ver el trabajo de la cocina de cerca y percibir el servicio no como un ritual protocolario, sino como parte de una puesta en escena. Aquí «restaurante-teatro» no es una imagen, sino una definición exacta del formato.