Rico

Restaurante

Ruzheiny Lane, 6s2

Abierto hasta las 23:00

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Horario:

Abierto hasta las 23:00

  • Lunes11:00-23:00

  • Martes11:00-23:00

  • Miércoles11:00-23:00

  • Jueves11:00-23:00

  • Viernes11:00-23:00

  • Sábado11:00-23:00

  • Domingo11:00-23:00

Rico Moscow, un restaurante íntimo en el callejón Ruzheiny con la cocina mediterránea de Arusa Gukasyan, destaca por su formato sin menú clásico y su cocina abierta, justo delante de los comensales.

Un piano en lugar de barra, sofás mullidos con cojines de colores, cuadros en las paredes y flores frescas en jarrones: desde los primeros segundos, Rico Moscow recuerda más al apartamento de alguien que a un restaurante convencional. El espacio es pequeño, hay pocas mesas, y es precisamente esa intimidad la que marca el tono de toda la velada.

Según el equipo de nuestra guía gastronómica, en una ubicación tan escondida solo funcionan con seguridad el sabor, la calidad del producto y el buen ojo.

Aquí no existe un menú en el sentido habitual. Los entrantes están en un frigorífico transparente, y los productos principales se exponen directamente ante los comensales en un mostrador: marisco, pescado, a veces ostras y un único entrecot de ternera de mármol. El comensal elige por sí mismo, y ahí mismo, en la cocina abierta, Arusa Gukasyan prepara lo elegido. La propietaria a la vez recibe a los huéspedes, conversa con ellos y está frente a los fogones; aquí los papeles no están separados.

Entre los entrantes, tiene especial popularidad la ensalada de verduras con varias variedades de tomate, queso casero y salsa. La base del enfoque es el marisco fresco de alta calidad, que se prepara justo en el momento del pedido. La carta de vinos la reunió un sumiller; hay tanto blancos como tintos para acompañar los platos de pescado y marisco. No se venden licores fuertes, pero se permite a los comensales traer sus propias bebidas.

Nuestros clientes misteriosos dieron un 9 sobre 10 a la cena, por la rara combinación de calidad del producto, la implicación personal de la dueña y una atmósfera difícil de repetir en un local grande.

Por las noches suena música en vivo en la sala, así que la cena se convierte fácilmente en una pequeña fiesta íntima. El formato es especialmente adecuado para grupos pequeños que valoran el silencio, la atención al detalle y la sensación de una velada privada. Las mesas aquí se agotan rápido, así que conviene reservar con antelación.