Boston Seafood & Bar
Lesnaya, 7
Abierto hasta las 01:00
Horario:
Abierto hasta las 01:00
Lunes12:00-00:00
Martes12:00-00:00
Miércoles12:00-00:00
Jueves12:00-00:00
Viernes12:00-01:00
Sábado12:00-01:00
Domingo12:00-00:00
El restaurante de pescado junto a Belorússkaya, tras la renovación, se ha vuelto notablemente más cuidado y agradable. Boston Seafood & Bar sigue siendo un lugar sin pretensiones, al que se va por los langostinos de la casa, la cerveza y una cena sencilla con amigos.
Boston Seafood & Bar, junto a Belorússkaya, sigue siendo uno de los pocos restaurantes moscovitas que no intenta ser más complicado de lo que es. Tras la renovación, el espacio se ha vuelto notablemente más cuidado y agradable, pero lo esencial se ha mantenido: es un lugar sin pretensiones, cómodo para venir casi cualquier día a cenar con amigos. Aquí no hay sensación de tensión de moda, pero sí un ritmo claro que hace que el restaurante se convierta con facilidad en una opción habitual para quedar.
Según el equipo de nuestra guía gastronómica, Boston es un lugar fuera del tiempo: aquí se viene por los langostinos de la casa, una buena cerveza y una cena sin ruido de más.
El punto fuerte de Boston no está en sorprender con giros conceptuales, sino en la estabilidad. El restaurante funciona con una lógica muy clara: marisco, cerveza, una sala grande, una sensación viva y la impresión de que aquí se viene no por un evento, sino por costumbre. Precisamente eso es lo que lo hace importante para la ciudad. Este tipo de lugares no suele tener que demostrar constantemente su vigencia, porque se sostienen sobre una base gastronómica clara y la comodidad humana.
Tras la renovación, el interior se ha vuelto más ligero y cuidado, pero sin intentar convertir a Boston en algo ajeno a sí mismo. Sigue siendo un espacio accesible, con energía viva, en el que es fácil pasar una velada larga. Aquí resulta cómodo quedar en grupo, beber cerveza, compartir entrantes y no sentir la presión del formato. Según el equipo de nuestra guía gastronómica, precisamente la ausencia de pretensiones sigue siendo una de las principales virtudes de Boston.
El menú se construye en torno al pescado y el marisco, pero en la memoria quedan grabados sobre todo los langostinos de la casa, como el plato por el que de verdad apetece volver. En eso está el rasgo importante del lugar: no tiene un «concepto» abstracto, sino anclas gastronómicas concretas. La cerveza aquí no es un acompañamiento secundario, sino una parte de pleno derecho del guion de la velada, y junto con el menú marino le da a Boston un carácter muy claro.
Nuestros clientes misteriosos dieron un 7 sobre 10 a la cena, por el formato honesto, la ausencia de pretensiones de más y platos que funcionan desde hace más de una temporada. Boston Seafood & Bar no intenta reinventar el restaurante de pescado, y precisamente en eso está su fuerza: aquí se vuelve por una velada previsiblemente buena que no exige un motivo especial.