Osteria Osso
Bolshaya Gruzinskaya, 69
Abierto hasta las 02:00
Horario:
Abierto hasta las 02:00
Lunes12:00-00:00
Martes12:00-00:00
Miércoles12:00-00:00
Jueves12:00-00:00
Viernes12:00-02:00
Sábado12:00-02:00
Domingo12:00-00:00
Osteria de Lucky Group con cocina de Emilia-Romaña. Chefs de marca Emanuele Pollini y Matteo Lai. Según la guía, un restaurante con carácter que ha madurado notablemente desde su apertura.
Osteria Osso es un restaurante italiano de Lucky Group en Bolshaya Gruzinskaya, dedicado a la gastronomía de Emilia-Romaña. El propio nombre, «hueso» en italiano, marca el rumbo de la cocina: aquí se prepara ossobuco, carne estofada con hueso, costilla de ternera y otros platos en los que el producto habla por sí solo. Del menú se encargan dos chefs de marca, Emanuele Pollini y Matteo Lai, ambos originarios de la Romaña, algo poco frecuente en un restaurante italiano de Moscú.
Un restaurante que en el primer contacto dejaba impresiones ambiguas, y que con el tiempo se ha fortalecido notablemente, tanto en la cocina como en el servicio.
El interior de Osso es obra del estudio NB-Studio de Natalya Belonogova. Paredes mostaza, manteles blancos, horno abierto con azulejo, vajilla con pintura floral y abstracciones de Pyotr Kiryusha en las paredes: todo esto compone la estética sobria de la Italia del norte de los años 60. El espacio es a la vez vivo y tranquilo: tonos cálidos, luz suave, nada de más. El público está a la altura del interior: adulto, refinado, sin agobios.
El menú se construye sobre los clásicos italianos, sin experimentos de más. Passatelli en caldo de pollo, vitello tonnato, cotoletta alla milanese, pasta alle vongole: de esos platos por los que apetece volver. La carta de postres también está a la altura: tiramisú con finísima porcelana de azúcar, panna cotta, fondant de pistacho. Cada mañana, desde las nueve, se sirve el desayuno; los huevos con beicon y los syrniki con una costra tostada ya se han ganado una recomendación aparte de la guía.
La carta de vinos abarca el Piamonte, la Toscana, Sicilia y el Etna, y la de bar se inspira en localidades italianas. El servicio es correcto y atento: el personal conoce bien el menú, aclara el orden de los platos y no olvida pedir opinión, un detalle cada vez menos frecuente.
Osso no es un lugar de aperturas ruidosas, sino un restaurante de nivel constante y seguro. De esos a los que se viene por una cocina italiana clara en un espacio bonito, sin pretensión de revolución, pero con respeto por la tradición y el producto.