Nikitskaya 16/5
M. Nikitskaya, 16/5
Abierto hasta las 23:00
Horario:
Abierto hasta las 23:00
Lunes12:00-23:00
Martes12:00-23:00
Miércoles12:00-23:00
Jueves12:00-23:00
Viernes12:00-23:00
Sábado12:00-23:00
Domingo12:00-23:00
Nikitskaya 16/5 es el restaurante moscovita de Aram Mnatsakanov: cocina italiana, una carta compacta de Simone Gobbi y una carta de vinos donde no hace falta pedir la botella entera.
En el número 16/5 de Malaya Nikitskaya, el equipo de Aram Mnatsakanov retoma el legado de Probka: el primer bar de vinos con ese nombre lo abrió el restaurador hace 25 años. La idea central de este nuevo formato es la libertad para elegir el vino. El cliente no tiene por qué limitarse a una copa ni pedir la botella entera de golpe: casi cada referencia de la carta se sirve en copa, en media botella o en botella completa. Por eso el restaurante se percibe casi tanto como un bar de vinos con cocina propia como un restaurante al uso.
Según el equipo de nuestra guía de restaurantes, Aram Mnatsakanov no tiene proyectos flojos, y este tampoco es la excepción: resulta muy sólido.
La oferta de comida es breve, con el foco puesto en una línea italiana clara y en el sabor, más que en una larga lista de platos. De la carta se ocupa Simone Gobbi, la cocina la dirige el chef Arkady Filimonov y la dirección del proyecto está en manos de Sabrina Grek. La nota de prensa destaca especialmente la reacción de los primeros clientes: elogian los platos en sí, sin hacer concesiones por el carácter en apariencia temporal del formato. El propio Mnatsakanov llama al restaurante un pop-up por el aniversario de Probka, mientras el equipo prepara la futura reforma del espacio.
La parte arquitectónica corrió a cargo del estudio de Evgeny Neymand: la sala resultó contenida, sin decoración de más, pero con un fuerte detalle artístico. En la pared cuelga una gran obra de Gogi Totibadze, «Mañana en Prenzlauer Berg»; la misma imagen se usa en la carta y en la carta de vinos. En verano, junto a las ventanas abiertas se monta una terraza, cercana en espíritu a la vecina MINA. Las mesas no se reservan de antemano: la ocupación es libre, y quien llega primero elige el sitio.