Guidon
Bolshaya Nikitskaya, 5
Abierto hasta las 02:00
Horario:
Abierto hasta las 02:00
Lunes12:00-00:00
Martes12:00-00:00
Miércoles12:00-00:00
Jueves12:00-00:00
Viernes12:00-02:00
Sábado12:00-02:00
Domingo12:00-00:00
Restaurante de pescado de White Rabbit Family en Bolshaya Nikitskaya. Chef: Anatoly Kazakov (Selfie, Michelin ⭐). Un cuento de Pushkin en el interior, mariscos frescos y una carta de vinos con más de 350 referencias.
La cocina de Guidon está dirigida por Anatoly Kazakov, el chef cuyo Selfie figuró entre los 65 mejores del ranking mundial The World's 50 Best y obtuvo una estrella Michelin. Aquí trabaja el pescado y el marisco al estilo ruso-francés: sin decoración superflua en el plato, con énfasis en la calidad de la materia prima y combinaciones bien calibradas. El menú se construye en torno al suministro de temporada: lo que por la mañana estaba en el mercado, por la noche llega a la mesa. La carta de vinos suma más de trescientas cincuenta referencias, reunidas pensando en el maridaje con los platos de pescado.
Según el equipo de nuestra guía gastronómica, la cena en Guidon merece siete puntos sobre diez. Un restaurante elegante en el mejor sentido de la palabra: apetece venir aquí para una ocasión especial, no para un almuerzo cualquiera.
Todo el espacio está concebido como una inmersión en el reino submarino de un cuento de Pushkin. La diseñadora Natalya Belonogova y Borís Zarkov partieron de la estética de los simbolistas —Gustav Klimt y Alphonse Mucha— y trasladaron su ornamentación a una sala de ciento sesenta plazas. Lámparas de araña de cristal con forma de criaturas marinas, luminarias en forma de medusa de vidrio nacarado, escamas doradas en las paredes y una proyección de la superficie del agua en el techo crean la sensación de cenar en el fondo del mar. Las mesas están incrustadas con nácar, y unas fuentes-vitrina con mariscos reciben a los huéspedes en la entrada.
Los postres continúan la línea de cuento de hadas: las nueces doradas rellenas de pistacho se han convertido en una firma de la casa, y los postres de temporada cambian junto con el menú principal. La carta de cócteles juega con los motivos de Pushkin; merece mención aparte la mezcla bautizada en honor al zar Saltán.
Guidon es uno de esos casos en los que el restaurante se convierte en parte de la experiencia tanto como la comida. Es un lugar para celebraciones, para citas, para una velada con un invitado extranjero al que se quiere mostrar la gastronomía rusa en su versión más solemne. La terraza de verano añade ligereza al formato: el mismo nivel de cocina, pero al aire libre, en pleno centro de Moscú. Un restaurante que no pretende ser cotidiano, y precisamente por esa festividad honesta se le valora.