En este caso se trata de «Podpisnye Bulochki», instalada en la librería «Podpisnye Izdaniya», en la avenida Liteiny. Reconozcámoslo: un bollo, un café y buena literatura son una combinación segura para una mañana temprana de domingo o una tarde despreocupada de verano, ¿no?

San Petersburgo sabe qué combinaciones hacen que el tiempo libre sea perfecto.

«Podpisnye Bulochki» son dos en uno: cafetería y panadería de Kirill Ivanov y la chef Yevguenia Danílova. La repostería (desde el amasado hasta el paso final) se elabora en el sótano, y la bebida caliente y el hojaldre se piden en la segunda planta de la librería. Todo tiene un aspecto excelente: los croissants llevan mucha crema, el bollo lleva nata, y las tartines se sirven con camembert a la parrilla y mermelada. Por cierto, tampoco se olvidan de los amantes del blanco seco: ofrecen vino recomendado por el sumiller.

Se puede sentar uno en una mesa junto al ventanal panorámico o perderse entre los libros: la enorme superficie de la librería lo permite.